AR: Revista de Derecho Informático ISSN 1681-5726
Edita: Alfa-Redi
No. 084 - Julio del 2005
La Cultura de la Ciberseguridad: indispensable elemento para el desarrollo de los pueblos con menor desarrollo
Abstract: De este modo, el análisis del control del Spam y sus implicaciones negativas por los principales foros internacionales que tratan el tema ha concluido que la solución para el control del Spam no implica únicamente una acción legislativa, sino que requiere la implementación de un paquete de acciones en el que si bien el establecimiento de leyes para tipificar conductas y sancionar, puede ser un elemento a considerar, no es la solución única y eficaz, según la propia experiencia internacional; siendo percibido como medio fundamental e insustituible de solución la generación de una cultura de uso de las nuevas tecnologías.
Pierre Joseph Proudhon, filósofo socialista de origen
fránces, señalaba que la paz obtenida con la punta de la espada no es más que
tregua. Es precisamente eso lo que las medidas sancionadoras y las disposiciones
prohibitivas implementadas en el mundo para el combate al Spam lograrían. Pocos
son los resultados que han arrojado en la solución del problema, demostrando que
la cultura y el conocimiento, son armas más eficaces para atraer resultados
óptimos en la batalla contra el Spam y sus múltiples implicaciones negativas.
Así, la
cultura y el conocimiento se erigen como elementos fundamentales bajo los cuales
se puede exigir a los usuarios de los medios tecnológicos un manejo responsable
de estos. A este respecto, José Vasconcelos sostenía que la cultura engendra
progreso y sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta moral. De tal
modo, son medios indispensables de progreso, el convencer, el cultivar, el
educar; sin ello, la victoria y el control solo se logra de modo temporal y
parcial.
El combate
contra el Spam y en general contra todas las prácticas negativas que involucra
el uso de la red y las comunicaciones electrónicas, representa para el genérico
de los pueblos un tema de fundamental atención. Sin embargo, para aquellos con
menor desarrollo resulta no sólo una intensa lucha contra quienes desarrollan
dichas prácticas negativas, sino además contra la ignorancia y su lento
desarrollo tecnológico, estructural, social, económico y
cultural.
El Spam es
una práctica de innegable naturaleza negativa, cuya cada vez mayor incidencia y
grado de afectación es motivo de preocupación mundial; no obstante en cada caso,
la afectación generada por el Spam adquiere rasgos particulares de acuerdo al
ámbito económico, social, tecnológico, cultural propio del país
afectado.
Un
reciente documento publicado por el Grupo de Trabajo sobre Spam de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), titulado “Spam issues in developing countries”,
señala que el Spam puede generar en el contexto particular de los pueblos
menos desarrollados o en desarrollo, una mayor afectación.
Al
respecto, es necesario advertir que la tecnología no
puede ser y, de hecho no ha sido asumida, de la misma forma en todo el mundo,
pues no obstante el nivel y contexto de desarrollo tecnológico y económico de
cada país, cada uno de ellos asimila la tecnología bajo su particular contexto
social, político o cultural, lo que determina que su desarrollo e implicaciones
no tenga similar connotación en cada país.
Es por
esto que el Spam si bien en forma genérica afecta la correcta evolución y uso de
la tecnología en todos los países, en el caso de aquellos con niveles escasos de
infraestructura y cultura, su poder de afectación sobre el desarrollo general
del país es mucho mayor.
De acuerdo
con el análisis desarrollado por el Grupo de la OCDE, esa mayor afectación
encuentra razón, entre otras, en que los prestadores de servicios de Internet
(“ISPs”) y los operadores de redes de telecomunicaciones en los países en
desarrollo carecen de la capacidad y recursos para lidiar con las oleadas de
Spam que llegan de vez en vez, causando la caída de sus servidores o su
operación a niveles no óptimos.
Ello,
debido a que en estos países contar con los recursos de hardware, software y
espectro necesarios, representa un costo insufragable bajo sus reducidos
presupuestos, cuya aplicación se encuentra primariamente dirigida a áreas
básicas e insustituibles de atención, tales como salud, educación y
alimentación, entre otras.
De la
misma forma, los usuarios finales en los países en desarrollo, tanto a nivel
empresarial como particular, no cuentan con la economía, cultura y conocimiento
informático necesarios para allegarse de los recursos técnicos disponibles para
prevenir y tomar acción efectiva contra el Spam. Por ello, la OCDE ha
considerado indispensable llevar los proyectos de colaboración, apoyo y análisis
más allá del conocimiento y disposición de sus miembros, y posibilitar su uso
incluso por los países no miembros.
Así, según
el análisis realizado por el Grupo de Trabajo sobre Spam de la OCDE, el Spam
afecta con mayor fuerza a los países en desarrollo, debido a que en ellos no se
cuenta con la infraestructura, el expertise y el equipo necesario que
respalde la operación y desarrollo de la red en caso de verse afectada por el
Spam.
Los países
en desarrollo aún se encuentran en proceso de lograr la integración tecnológica
a sus sociedades y en proceso de expansión de la infraestructura que la soporte,
en ese contexto, el Spam se transforma en un serio obstáculo al desarrollo y
genera desconfianza en el uso de los medios electrónicos, lo que impide
indirectamente, entre otras cosas, el desarrollo de una política de e-gobierno
exitosa.
Otra de
las razones que fundamentan el impacto mayor del Spam en los países en
desarrollo reside en sus propios elementos, así como en las particularidades que
ha adquirido en su práctica. El Spam esencialmente debe su existencia a que
constituye un negocio para sus emisores, sin un costo significativo por su envío,
ya que dicho costo es trasladado al usuario, en consecuencia, el spammer no
necesita invertir recursos sino por la obtención de una conexión de Internet y
por un programa de envíomasivo de
mensajes, el resto lo obtiene mediante técnicas que emplea para utilizar los
recursos de otros, entiéndase, la infraestructura informática y el ancho de
banda de los usuarios.
El
problema es que la capacidad de ancho de banda es precisamente uno de los
elementos de limitada disponibilidad en los países en desarrollo, al que
generalmente se encuentra asociado un alto costo por servicio, lo que lleva a
que el Spam tenga un importante impacto en el desarrollo de la infraestructura y
servicios de telecomunicaciones en dichos países.
Aunado a
lo anterior, cabe considerar que, en todo caso, el costo que representa el Spam
es transferido finalmente a los usuarios por el prestador de servicios de acceso
a Internet, quien trasladará a sus clientes en el costo por el servicio la
inversión que le represente implantar mecanismos y equipo para controlar el
Spam, influenciando negativamente la expansión y hábito de uso de las nuevas
tecnologías y; con ello, el
desarrollo económico nacional, transformándose así en un círculo vicioso en el
que el Spam se transforma en un elemento que atenta finalmente contra el
desarrollo social, económico y cultural de los pueblos.
Lo antes
dicho, adquiere mayor énfasis en cuanto al costo por servicio, si consideramos
que en los países en desarrollo el cobro por el servicio de acceso a Internet, a
nivel domiciliario o en cyber cafés, se realiza por minuto de acceso, siendo la
recepción de mensajes más lenta y costosa, ya que la infraestructura no esta
desarrollada para soportar cargas excesivas de tráfico, tal como las genera el
Spam, ello sin hablar de que el acceso a la red por un período prolongado
incrementa los niveles de inseguridad en equipos sin la protección adecuada,
siendo atacados frecuentemente por virus y gusanos informáticos, situaciones que
de modo indirecto les añaden costos a la operación de las
redes.
Adicional
a lo anterior, el Spam es actualmente, por medio de técnicas como el phishing, medio para la comisión de
conductas fraudulentas, cuya incidencia, si bien es menor en los países en
desarrollo, las posibilidades de sumar víctimas es mayor debido al menor
conocimiento técnico de los usuarios, resultando más vulnerables al
engaño.
Incluso
esa falta de conocimiento informático entre los usuarios de países en
desarrollo, aunado a la conciente ausencia de infraestructura confiable de
soporte ha generado que el uso de la banca por internet y medios de compra
electrónica en sus sociedades aún no se haya propagado; siendo el Spam un
elemento que contribuye a que el uso tecnológico no se difunda deteniendo el
desarrollo industrial y comercial del país.
El punto
toral de lo anterior, se encuentra en que si bien los spammers son concientes de
la mayor afectación que generan sus prácticas en las economías en desarrollo,
precisamente la debilidad en infraestructura, cultura y legislación de un pueblo
representa una razón para dirigir a dichos países en desarrollo sus ataques, con
lo que buscan asegurar un mayor éxito en sus embestidas.
Por ello,
es que debe ser principal motivo de preocupación para los países en desarrollo
el mantenerse en la discusión e información internacional del tema del combate
al Spam, a fin de lograr el conocimiento y el apoyo internacional necesario que
les permita mantener un nivel aceptable de seguridad en las redes, teniendo
oportunidad así de continuar su desarrollo hacia los esquemas de interacción
global que hoy dominan las economías mundiales y que lamentablemente marcan la
brecha entre países desarrollados y en desarrollo.
Con base
en lo anterior, resulta imprescindible dar atención primordial al tema en los
países en desarrollo, analizando vías y mecanismos eficientes de control de las
prácticas nocivas en el uso de las nuevas tecnologías que limitan el desarrollo
tecnológico, económico y cultural del país.
En el caso
del Spam, la identificación de medios eficaces para su control debe considerar
el que toda acción implementada debe mantener un balance entre costo y
beneficio, ya que los prestadores de servicio de Internet, son responsables de
la entrega de mensajes a sus usuarios, pero al mismo tiempo tienen el poder de
bloquear su correo, lo que implica una enorme responsabilidad frente al cúmulo
de conductas delictivas que actualmente son cometidas en uso de los medios de
mensajería electrónica, adquiriendo mayor riesgo los prestadores de servicios de
Internet en su actuación, pues no obstante el deber que tienen de proteger los
intereses de sus clientes y de proveer un servicio calificado, por igual tienen
el reto de no generar en la instrumentación de mecanismos de filtraje, un
sobrefiltrado que resulte peor que el problema.
Ahora
bien, un tema fundamental en el combate al Spam es el relativo a la creación de
una cultura de uso adecuado de los medios electrónicos y ciberseguridad, misma
que debe por igual ir dirigida a usuarios, como a ISPs, ya que los mecanismos
contra el Spam además de un mecanismo de control, deben ser una herramienta para
que los ISPs puedan medir la dimensión que el Spam representa en su propia red,
determinando en consecuencia las medidas a seguir.
Otro medio
para el control del Spam que se ha considerado por las diversas economías en
desarrollo ha sido la adopción de legislación antispam, lo cual no será eficaz
si no cuentan con un marco legislativo elemental que le de base, a través de
leyes de protección al consumidor, de delitos informáticos, de privacidad y
seguridad en las redes o, que en su caso puedan ser útiles para establecer
acciones contra los spammers. Incluso, existen países en que las leyes de
protección de datos adoptadas han sido interpretadas por los ISPs como mandatos
de no almacenar ninguna información de sus usuarios sin la orden de un juez,
tales como direcciones IP que pueden ser utilizadas para rastrear las
actividades de usuarios en línea, evitando con ello que se pueda ubicar la
fuente de abusos en red o localizar usuarios cuyos equipos involuntariamente
puedan estar siendo utilizados, mediante técnicas de envío automatizado, para
realizar ataques de denegación de servicios.
En este
sentido, resulta necesario adoptar leyes y políticas antispam que permitan a los
ISPs el rastreo de la información de sus usuarios y la remoción de fuentes de
abuso de la red, bajo estrictas normas de confidencialidad que salvarguarden el
derecho a la privacidad y la protección de los datos de sus clientes; pero sin
que por ello, puedan ser interpretadas como mandatos de no acción, ante el abuso
de la red por parte de los comerciantes en línea. Esto, principalmente en
economías en que la mercadotecnia electrónica se ha establecido sin límites
regulatorios o legislativos, permitiendo el spamming, bajo la aseveración de que
no lo es.
En todo
caso, la implementación de estas leyes debe quedar en manos de unidades locales
u organizaciones policíacas especializadas, que cuenten con facultades, equipo y
conocimiento suficiente para atender e investigar las conductas delictivas que
se dan en uso de los medios electrónicos, lo que constituye una de las mayores
deficiencias en los países aún en desarrollo.
En
atención al control del Spam y la mayor afectación que éste genera en las
economías en desarrollo, la OCDE ha distinguido y sugiere acciones en su
combate, tales como:
a)
Implementación de soluciones técnicas, las que en economías en desarrollo
sugiere se establezcan a nivel del sistema del ISP, más que requerir a los
usuarios la instalación de filtros.
b)
Implementación de soluciones de software de código abierto, cuyo uso puede
aligerar los costos por actualización e implementación de
filtros.
c)
Conformación de equipos de respuesta a incidentes y de atención de emergencias
en materia de seguridad, proponiendo su implementación a nivel organizacional,
nacional y regional para ayudar a organizar una efectiva y eficiente respuesta a
incidentes de seguridad de cómputo y la coordinación regional, ante la
propagación de vulnerabilidades de seguridad. Incluso, a través de la labor de
estos equipos es posible educar y capacitar al personal de los ISPs, a los
administradores de sistemas y redes promoviendo la implementación de mejores
prácticas en materia de seguridad informática.
d)
Entrenamiento de personal del ISP en manejo de la ciberseguridad y Spam, ello
mediante su participación en listas de correo, grupos de noticias y foros de
discusión en línea sobre el tema, así como su asistencia a grupos de operadores
de redes. Dentro de este rubro, resulta indispensable la participación y
financiamiento de la industria y los reguladores en conferencias y reuniones
internacionales, apoyo que los asistentes se sentirán obligados a retribuir
capacitando a otros a su regreso.
e)
Establecimiento de políticas antispam por los ISPs, mediante las cuales,
promuevan el que sus servicios no sufran abuso por los spammers. A este
respecto, desafortunadamente, existe la percepción de que algunos ISPs
contribuyen a las actividades de los spammers, al considerarlos fuentes valiosas
de utilidades, llevándolos a hacer caso omiso de las quejas sobre Spam en sus
sistemas y a que no desconecten a los spammers, sino hasta que sus servidores
son bloqueados por miles de ISPs y listas alrededor del mundo.
f)
Promoción y apoyo para la cooperación internacional y participación de las
organizaciones regionales en el tema, sea esto a nivel público o privado,
situando problemas que pueden ser comunes o únicosa diversos países en la
región.
g)
Promoción y apoyo a la cooperación internacional a nivel de ISPs, siendo ésta un
elemento fundamental para alentar la necesaria comunicación entre ISPs a nivel
mundial, para el intercambio de información y el establecimiento de mejores
prácticas.
h)
Promoción y apoyo a la cooperación internacional a nivel industrial y de
usuarios finales, incentivando a que los ISPs coordinen sus acciones de filtrado
con las industrias que comúnmente desarrollen operaciones extensas de e-comercio
y que rutinariamente usen el e-mail como una herramienta de mercadeo en su
modelo de negocio, tales como hoteles, aerolíneas, bancos, pues para ellas es de
primordial interés no ser consideradas como emisoras de spam y con ello quedar
sujetas al mismo nivel de filtraje de correos que los
spammers.
i)
Establecimiento de una marco regulatorio y legislativo para el control del
Spam,que incluya el
establecimiento de medidas adecuadas para la protección de datos de los
usuarios, además de legislación antispam que proteja su privacidad e
imposibilite el intercambio no autorizado de datos de usuarios entre empresas de
comercio electrónico. En este mismo rubro, diversos países han considerando
vital el desarrollo de un marco regulatorio internacional para el combate al
Spam, algunos sugiriendo la firma de un Memorandum of Understanding (MoU) Global
en materia de Spam. Cabe señalar, que en el grupo de la OCDE existe un amplio
concenso de que es recomendable contar con un marco regulatorio de
telecomunicaciones y comunicaciones electrónicas liberalizado, en beneficio a
largo plazo de las redes, el Internet y sus usuarios.
j)
Educación de usuarios, mediante campañas masivas de educación y prevención,
artículos en periódicos, usando material y vocabulario simple y sencillo de
entender, usando tiras cómicas, posters y anuncios, preferentemente en lenguaje
local, informando en que consiste el Spam, promoviendo el uso ético de los
medios de comunicación y los principios éticos que deben regir el mercadeo
electrónico.
Adicionalmente a
las acciones antes señaladas, identificadas como fundamentales a ser
implementadas por las economías en desarrollo en el combate al Spam, como parte
del mismo análisis realizado por el Grupo de Trabajo sobre Spam de la OCDE se ha
señalado como indispensable el que las economías desarrolladas participen
mediante la realización de las siguientes acciones:
1)Apoyar la
cooperación industrial mediante la promoción y financiamiento para la
realización de eventos y establecimiento de mecanismos regulatorios antispam;
2)Financiar a las
organizaciones no gubernamentales para generar medios que permitan el
entrenamiento de ISPs y administradores de redes que participen en los mercados
de aquellas economías en desarrollo;
3)Participar con las
instituciones públicas y privadas de esas economías en desarrollo en la
educación de los usuarios en materia de Spam y técnicas de seguridad;
4)Ayudar a las
economías en desarrollo con la implementación de marcos regulatorios y
legislativos antispam adecuados, informando sobre medios regulatorios de posible
instrumentación en sus países para la cooperación internacional, tal como lo es
el London Action Plan, documento no vinculativo a través del cual organismos
públicos y privados internacionales vinculados al tema pueden asumir compromisos
de intercambio informativo y de colaboración para el combate al
Spam;
5)Promover y apoyar
el establecimiento de centros de intercambio de información y de
experiencias.
De este
modo, el análisis del control del Spam y sus implicaciones negativas por los
principales foros internacionales que tratan el tema ha concluido que la
solución para el control del Spam no implica únicamente una acción legislativa,
sino que requiere la implementación de un paquete de acciones en el que si bien
el establecimiento de leyes para tipificar conductas y sancionar, puede ser un
elemento a considerar, no es la solución única y eficaz, según la propia
experiencia internacional; siendo percibido como medio fundamental e
insustituible de solución la generación de una cultura de uso de las nuevas
tecnologías.
Respecto a
dicha conclusión, podríamos aludir a uno de los principios de combate sustentado
como fundamental en la obra literaria “El arte de la Guerra”, en que Sun Tzu
señala que:
“Aquel que…emplee
más esfuerzo en instruir a sus tropas incurrirá en menos peligros y tendrá más
esperanzas de victoria.”
NOTA: El artículo se ha publicado en la
Gaceta de COFETEL